Nuestra reunión de octubre
L
a reunn que nuestro grupo tuvo el pasado jueves
,
a
13,
estuvo
m
arcada por el duelo tras el
reciente falleci
m
iento de
É
douard
M
airlot
. É
l y su esposa
Á
ngela fueron
m
ie
m
bros de nuestro
grupo durante los años que residieron en Gijón, antes de su retorno a Bélgica. En la
Celebración Eucarística que tuvimos al final de la reunión se le recordó y se subrayó
especialmente su dedicación a causas filantrópicas como su actividad en la UTE (Unidad
Terapéutica y Educativa) del Centro Penitenciario de Villabona; lo que justifica el paso de
una persona por la vida es lo que hace a favor del prójimo. Incluimos en este boletín el
texto de unas lecturas en recuerdo suyo que se leyeron en la mencionada Eucaristía.
Al comienzo de la reunión se dio una información sobre unas jornadas que
REDES CRIS-
TIANAS
organiza en Madrid para los días 23 y 24 de este mes de octubre sobre el tema de
las Inmatriculaciones. Incluimos en estre boletín información sobre ese evento.
Después, como tema a debatir en la reunión se abordó la cuestión de los impuestos. Ocurre
que actualmente ese asunto está siendo de gran actualidad en nuestro país pues se ha con-
vertido en objeto de confrontación entre las fuerzas políticas
. N
o sólo en nuestro país
,
a juzgar
por lo que está ocurriendo en Gran Bretaña. El objetivo o función de las fuerzas políticas de
Derecha es promover todo lo que sea beneficioso para la oligarquía financiera del sistema
capitalista
. N
adie niega que el
E
stado debe percibir i
m
puestos para financiar el gasto público
,
los servicios que las personas no pueden realizar privadamente. La discrepancia entre las
fuerzas políticas de la Derecha y la Izquierda se centran en dos cuestiones: qué servicios
debe asumir o no el Estado, y cómo distribuir la carga fiscal.
E
n relacn al pri
m
er punto
,
la oligarquía do
m
inante quisiera que fueran privados y no blicos
los co
m
etidos de sanidad y educacn
,
y que desaparecisen los de protección social: jubilacn
,
prestaciones por desempleo, discapacidad, viviendas sociales… Les viene bien los servicios
de seguridad: policía, defensa… y que el Estado esté presto a rescatar a los bancos cuando
es preciso. En cuanto a los servicios de construcción de infraestructuras de transporte, dis-
tribución de energía
,
etc
.,
les parece bien a condición de que la construcción sea encargada
a empresas privadas. Por supuesto, la Izquierda aboga por un Estado más social, que preste
atención a la gran masa de ciudadanos que no pueden pagar esos servicios.
Sobre
la distribución de las cargas fiscales
,
no es casualidad que la
D
erecha abogue por reducir
el i
m
puesto de patri
m
onio
,
y en ca
m
bio se opone a la subida de salarios y pensiones.
E
n algunas
intervenciones de nuestro debate se insistió en esa cuestión de que las cargas fiscales se deben
repartir equitativa
m
ente
;
son i
m
presentables las posturas políticas a favor de bajos i
m
puestos
a las e
m
presas eléctricas
. Y
se citaron eje
m
plos de escándalos de corrupción
:
a fin de cuentas
,
el dinero de las co
m
isiones que algunos políticos reciben por asignar obras blicas a e
m
presas
salen de los i
m
puestos que paga
m
os todos
. Y
está ta
m
bién el caso de e
m
presas y particulares
que evaden impuestos cotizando en paraísos fiscales por el dinero que ganan aquí.
L
as diferencias entre la
D
erecha y la
I
zquierda sobre estos te
m
as son lo que deno
m
ina
lucha
de clases
”,
pero esa expresión no figura en la infor
m
ación que se hace pública
. P
or eso ocurre
que
m
uchos ciudadanos explotados apoyan potica
m
ente a los partidos de la
D
erecha cuyo rol
es precisa
m
ente defender intereses contrarios a los de la gran base social y a favor de la oligar-
quía
. S
obre ese tema también hubo intervenciones en nuestro debate, y se publica en este
boletín
m
aterial sobre los i
m
puestos y sobre la
m
anipulación de la base social desinfor
m
ada.
B
oletín nú
m
. 33
- 18 de octubre de 2022
En recuerdo de Édouard Mairlot, fallecido dos as antes de
la reunión de nuestro grupo, se leyó en la Celebración Eucarística que
tuvo lugar al final los dos textos que transcribimos.
El primero lo dictó él mismo, el día 15 de marzo de este año, y el segundo es obra de
Beatriz M. Galloso, a la que une una especial amistad con Edouard y su esposa.
E
sta
m
añana no sé por dónde va
m
i salud
. O
lo que pasa es que lo sé de
sobra
...
E
s la últi
m
a pendiente que
m
e lleva al fin, del que lo ignoro todo.
Y me siento tan feliz...
M
e basta con un
m
o
m
ento de ternura con
Á
ngela cuya sonrisa no ha
ca
m
biado desde que la conozco. O la dulzura de
F
elipe y
E
lías que
m
e
dan un beso
...
O las noticias del pequeño Edouard que me llegan
desde Madrid...
P
ero ta
m
bién hay a
m
igos que nos visitan con los que
habla
m
os a corazón abierto
. A
m
igos de sie
m
pre o recientes con los que
m
e
siento en confianza y en ar
m
onía
...
Y esa autenticidad me hace tan feliz....
Si no lo haces por amor, no lo hagas.
Querido Edouard,
No puedo acompañarte en esta ceremonia de adiós, pero creo que ya nos dijimos
hasta la vista en marzo, cuando tuve la suerte de compartir con vosotros una
semana inolvidable
Contigo nada era superficial. Nuestras conversaciones -a menudo largas- salían
del fondo del corazón. Nunca fuí tan de verdad como cuando charlamos Ángela
tú y yo.
La VIDA te puso en mi camino... Gracias, VIDA como decías tú.
Gracias a he podido leer textos que han iluminado mis inquietudes y me han
dado paz de espíritu. Nunca te guardaste para las marcas del camino que te
mostraban la ruta a seguir.
Has sido un referente para mi, un padre espiritual y un amigo insustituible.
Me escribiste que eras feliz y estabas en paz porque eras capaz de amar sin
reservas, no solamente a los tuyos sino a todos los que necesitaban ser amados.
Siempre del lado de los pobres, de los presos, de los abandonados.
Qué estela de amor has dejado en Gijón...
Nuestros hijos te escuchaban conscientes de la suerte que tenían de conocerte y
conmovidos por tu extraordinaria ternura que te hacía llorar muy a menudo...
Con qué unción hemos escuchado de tus labios tu niñez en Verviers, el amor de
tu dulce mamá, la responsabilidad de ser el mayor, tus dolorosos recuerdos de la
guerra y el encuentro con Ángela, tu compañera de vida, el binomio perfecto con
la que has construido una maravillosa historia de amor, de verdadero amor que
se proyectó en Itzíar y Felipe...
Gracias, VIDA.
Gracias, Edouard.
¿BAJAR O SUBIR LOS IMPUESTOS?
No se debe creer que bajar los impuestos aumenta el crecimiento económico de
una región y que las regiones con menor presión fiscal son las que mayor incre-
mento del PIB presentan, pues ello queda desmentido por los datos. Cuando se dice
que el éxito del crecimiento económico se debe a una menor carga fiscal, estamos ante
una afirmación falsa, formulada para un consumo electoralista. Entre 2009-2019 Ba-
lears es la autonomía que más crece con un 18,6% y la que más ha incrementado la
carga fiscal con un 9,2%. Carles Manera | septiembre 20, 2022, Dogmas e ideología:
la bajada de impuestos. https://economistasfrentealacrisis.com/dogmas-e-
ideologia-la-bajada-de-impuestos/
No se puede aceptar una reducción indiscriminada de impuestos, que es el cauce
a través del cual los Estados pueden disponer de recursos para afrontar los gastos
públicos, entre los cuales están: los sanitarios, los educativos, los culturales y re-
creativos, los de seguridad y defensa, los originados por el pago de las pensiones, las
prestaciones por desempleo y otras prestaciones o ayudas de carácter social, los des-
tinados a la construcción y mantenimiento de infraestructuras, como las carreteras, au-
topistas y autovías, los ferrocarriles, los puertos, los aeropuertos..., los de recogida de
basuras, abastecimiento de agua potable, transporte público... Bien es verdad que hay
gastos, como los invertidos en armamento, que son muy discutidos.
La presión fiscal en España se sitúa por debajo de la media de los países de la Unión
Europea (UE). Ocupa el puesto 14 de 27. Un español paga menos impuestos que un
francés, un italiano o un alemán, por ejemplo.
La vigilancia fiscal en España es baja: según datos de la OCDE, el número de funcio-
narios de la Administración Tributaria por cada millón de habitantes da el siguiente re-
sultado: España, 400 x 1 millón; Italia, 600; Portugal, cerca de 1.000; Alemania, 1.300;
Dinamarca, 1.400. De ahí que sea tan imprescindible abordar con urgencia y de verdad
la reforma de nuestro sistema fiscal.
Se puede entender que algunos pidan reducir los impuestos de los más pobres y
en la misma proporción pidan aumentar los de los más ricos para compensar la
pérdida de recursos del Estado.
De ninguna manera se puede entender que haya gente con capacidad económica
reducida, o baja, que pida sin más rebajar los impuestos o aplaudan a quienes lo
proponen. La idea de que los impuestos son necesarios es obvia. Sin un sistema de
impuestos justo y suficiente será difícil alcanzar los imprescindibles niveles de soli-
daridad y conseguir sociedades más igualitarias.
No se puede entender que los que piden bajar los impuestos no pidan al mismo
tiempo una severa vigilancia fiscal para reducir el fraude y así resarcir las pérdidas
del Estado por la bajada de impuestos que ellos piden con tanta insistencia y así no
disminuyan los recursos estatales. Todos, y con todas nuestras fuerzas, debemos exi-
gir que el Estado luche contra el Fraude Fiscal que engendran principalmente los que
más tienen.
El fraude fiscal, además de ser inmoral, contribuye a que crezca la desigualdad.
Corregir el fraude fiscal es corregir la desigualdad. El incumplimiento de las obligacio-
nes fiscales hace a nuestra sociedad menos eficiente y más insolidaria. El Estado tiene
unas obligaciones ineludibles, pero también existe una responsabilidad individual con
independencia de que nuestros dirigentes políticos no gestionen adecuadamente los
recursos del bien común. No pagar impuestos o apostar indiscriminadamente por su
reducción es una actitud insolidaria, que produce quiebras sociales y condena al su-
frimiento a los más débiles.
No se entiende que se mantenga el desigual tratamiento fiscal que reciben las
nuevas empresas tecnológicas multinacionales y las pequeñas empresas. Tanto a nivel
individual como e
m
presarial
,
los que
m
ás dinero o negocio
tienen han de ser los que
m
ás
aporten
a los gastos comunes. La presión fiscal en España está por debajo de la media
europea
. L
o
m
is
m
o sucede con el número de funcionarios de la
A
d
m
inistración
T
ributaria.
Parece razonable mantener los impuestos sobre el patrimonio siempre que se
haga en proporciones justas y equitativas, pues parece que es precisamente la ri-
queza heredada la que más desigualdad origina. La adquisición de capital que genera
capacidad económica debe ser gravada para evitar una excesiva e injusta concentra-
ción de la riqueza.
Es difícil entender que los ciudadanos de los territorios con mayor renta se de-
sentiendan de las necesidades de los más vulnerables también de otros territo-
rios. La solidaridad con los demás, con independencia de lo alejados que estén geo-
gráficamente, es una opción y una responsabilidad personal. Renunciar a la solidaridad
con los que no pertenecen al entorno próximo no parece razonable.
L
os i
m
puestos
m
edioa
m
bientales
. A
nte un equilibrio ecológico que se ha roto
,
los i
m-
puestos verdes son parte de una solución para la restauración del
M
edio
Am
biente.
E
s necesaria
m
ás transparencia en la gestión de los recursos colectivos y un
m
a-
yor co
m
pro
m
iso individual en la aportación de recursos destinados al bien co
m
ún.
Parece fundamental entender que los impuestos son un medio para hacer un
mundo más igualitario. Estos recursos están en manos de los gobiernos que ha-
ya en cada momento y a ellos toca ejercer con su política la redistribución te-
niendo en cuenta en primer lugar a los más desfavorecidos de la sociedad. A la
gente con menos capacidad económica le interesa que el Estado tenga los recur-
sos suficientes para mantener el llamado “estado de bienestar”, los gastos públi-
cos. Si se bajan los impuestos, ese dinero no iprincipalmente a los bolsillos de
los más pobres o de los menos pudientes, sino de los que más tienen y los gas-
tarán como más les interese a ellos y no para favorecer el Bien Común.
Con estos criterios hay que hacer el análisis de los partidos políticos. Lo que di-
cen sobre los impuestos los distinguen bien, lo cual es importante a la hora de
decidir qué sociedad queremos y a quiénes debemos votar.
E
n
E
spaña au
m
entó
m
ás la desigualdad en
2021
que en los
13
años anteriores
(
Fuente
:
EAPN
-
ES
).
L
as grandes fortunas españolas
,
según datos de la lista
F
orbes, han visto cómo su patri
m
onio
ha au
m
entado un
17% (20.620
m
illones
m
ás
)
en el últi
m
o año hasta su
m
ar
153.575
m
illones de
euros en total
. E
l dato i
m
plica que cada uno de ellos habría su
m
ado de
m
edia
565.000
euros al
día
. E
l
30%
m
ás rico de España, no solo soportó sin problemas el i
m
pacto de la pande
m
ia
,
sino
que au
m
entó considerable
m
ente su riqueza
.
L
a pande
m
ia ha dejado un gran au
m
ento en la bre
-
cha de rentas
,
con pobres cada vez
m
ás pobres y una población
m
ás rica a la que apenas i
m
pac
la crisis por la COVID
.
(F
uente:
AROPE,
O
xfan
-I
ntermon).
P
ara
m
ayor desgracia
,
de las 35 e
m
presas del Ibex
,
27
tienen presencia en los paraísos
fiscales
,
con
m
ás de 700 filiales repartidas por el mundo
. G
estha asegura que los ultrarricos
españoles se duplicaron en
2019
respecto a
2011
y ocultan unos
130.000
m
illones de euros
en
paísos fiscales
. S
egún los papeles de
P
andora hay
601
ciudadanos españoles
,
entre los que
destacan el rey e
m
érito
J
uan
C
arlos
I,
los cantantes
J
ulio
I
glesias o
S
hakira, o el entrenador de
futbol Pep Guardiola (Fuente: El País). No pode
m
os per
m
itir que
m
uchos
m
illones de euros
vayan a parar a paraísos fiscales cuando este dinero podría invertirse en políticas públicas
como sanidad o educación, o podría destinarse a
mejorar las condiciones de quienes sufren
precariedad laboral
.
E
l
C
oeficiente de
GINI
(
0 equivale igualdad total y 1 a desigualdad total
)
per
m
ite
m
edir la
des-igualdad en un terminado país o entre diferentes países. Este Coeficiente o Indice de
Gini, a fecha de 2018, daba una media de la UE de 0,307, mientras que el de España era del
0,341, es decir, que la desigualdad en España era de las más altas de Europa. Este
coeficiente de España en 2020 estaba en 0,321, es decir, había bajado, pero en 2021 subió a
0,330, o sea, que aumentó 9 décimas.
España ha sido en las últimas décadas uno de los países europeos con mayor desigualdad.
Entre 2015 y 2019 fue el quinto país más desigual de la
UE-27. La
gran inflación de los
últi
m
os
m
eses y el consiguiente descenso del consu
m
o son indicadores claros de la profun-
didad de la crisis, que no afectan para nada a las rentas altas
,
pero
m
ucho a las rentas bajas
,
lo que es un factor generador de desigualdad y la consiguiente inestabilidad social.
E
s un hecho que las desigualdades crecen
m
ás cuando hay recesión
,
y se reducen
m
enos cuan
-
do hay expansn
,
lo que de
m
uestra que las crisis favorecen a los ricos y perjudican a los pobres.
E
l au
m
ento de la desigualdad en
E
spaña se debe a la diferente evolución de las rentas del
trabajo y del capital
,
junto a la li
m
itada capacidad redistributiva de los i
m
puestos y de las
prestaciones sociales
.
E
ntre los que perdieron renta con el
C
ovid
-
19, están los más pobres entre los pobres a los que no
lle suficientemente el llamado escudo social, que benefició a otra parte importante de la po-
blacn, lo que también contribu a aumentar la brecha entre los que más y menos tienen.
E
s una conclusión evidente que las rentas altas tienen la responsabilidad ética
,
social y política de
contribuir con sus beneficios a paliar las carencias de los sectores más necesitados y daña-
dos
,
pues es un hecho indiscutible
,
que precisa
m
ente ellos se benefician de las crisis
,
m
ientras que
estos se ven perjudicados. Por eso no sólo no es de recibo, sino escandaloso y cínico, que
A
ntonio
G
ara
m
endi, líder de los e
m
presarios españoles, pida
no hablar de ricos y pobres
.
E
n nuestro país son de actualidad declaraciones públicas de dirigentes del partido de la oposición
por las cuales intentan
m
ini
m
izar el proble
m
a de las diferencias de clase y descalificar la política
que se hace para reducirlas
. C
uando en el mundo el
99%
de la población posee
m
enos riqueza
que el
1% m
ás pudiente
,
desequilibrio que ja
m
ás anterior
m
ente había sido tan grande
,
los voceros
políticos de la clase dominante intentan convencernos de que ya no está de moda hablar de
desigualdad entre ricos y pobres
. P
or eje
m
plo en nuestro país, la fiscalidad se sustenta sobre
las aportaciones de los trabajadores y sus fa
m
ilias
,
vía i
m
puestos como el
IVA, 83%,
y las clases
pudientes y grandes co
m
pañías aportan solo el
12%,
y sin e
m
bargo la derecha política pretende
rebajar el i
m
puesto de patri
m
onio y se opone a las subidas salariales y de las pensiones
, m
ientras
sostiene que no tiene sentido hablar de ricos y pobres
. C
uando los países ricos y poderosos se
apropian de los recursos naturales y
m
aterias pri
m
as de a
m
plias áreas geográficas del planeta
,
y las vícti
m
as de ese expolio intentan buscarse la vida
,
incluso precaria
m
ente
,
se les rechaza
como a apestados y se les cierra la posibilidad de inmigración. Cuando en España hay 2,5
m
illones de niños por debajo del u
m
bral de la pobreza
,
y en
M
adrid
,
en la
C
añada
R
eal, llevan
casi dos años sin luz eléctrica
,
y la
P
residenta auto
m
ica concede la adjudicación de becas de
estudio a los hijos de las familias ricas, la misma Presidenta asegura que no existe ninguna
lucha de clases porque no hay diferencias de clases en esa Comunidad.
S
e podrían añadir
infinidad de eje
m
plos de desigualdad social en nuestro desgraciado
m
undo
. L
a pregunta que
debe
m
os hacernos es có
m
o es posible que persista esa irracional organización social
. V
ea
m
os
cuatro factores que posibilitan que se sostenga ese tinglado inhu
m
ano
.
-
S
istema político cuyos gestores son, en realidad, lacayos al servicio de la clase dominante.
-
S
istema judicial cuya prioridad no es servir a la comunidad sino a sus clases privilegiadas.
-
U
na clase
m
edia cuyo rol es servir de colchon a
m
ortiguador de las contradicciones de clase.
- Aparato ideológico especializado en actuar sobre la mente de los explotados.
Analizaremos esos cuatro elementos. Comencemos por el sistema político. Todo colectivo
hu
m
ano necesita algún tipo de ente gestor
. E
l anarquis
m
o es
,
sencilla
m
ente
,
irrealizable.
H
ay
tareas
,
necesarias para la vida y per
m
anencia de la co
m
unidad
,
que la gente no pueden realizar
privada
m
ente
, (
seguridad
,
defensa
,
gestión de la producción
,
de la sanidad pública
,
obras y
servicios públicos
,
pro
m
oción del avance técnico y científico
…)
y por eso es necesario algún
tipo de poder gestor, alguna autoridad. La cuestión es que tales entes públicos estén al
servicio de toda la comunidad; el problema consiste en que tales entes de poder y gestión,
necesarios e imprescindibles, están bajo el dominio y control de una parte de la comunidad
(una clase social, en realidad), que lo utiliza para sojuzgar al conjunto de la sociedad en
beneficio propio. En ese caso los políticos, gobernando o en la oposión, funcionan como
lacayos
,
instru
m
entos de la clase do
m
inante
. P
or poner unos eje
m
plos que aten a nuestro país
,
todos conoce
m
os casos de ex
m
inistros u otros políticos que son contratados co
m
o altos cargos
en empresas eléctricas por defender o haber defendido los intereses de esas firmas contra el
intes general de la sociedad
;
es el fe
m
eno conocido co
m
o
puertas giratorias
”.
D
ecisiones
políticas co
m
o la en
m
ienda constitucional que en su día se hizo
,
apoyada por una a
m
plia
m
ayoría
parla
m
entaria
,
para que el pago de la deuda externa tuviese prioridad sobre la financiación de los
servicios sociales
:
sanidad
,
educación
,
salarios
son una muestra elocuente de esa disposición
de los políticos a ponerse al servicio de las clases dominantes. Los banqueros ven como
lógico que el
E
stado acuda a rescatar a la bancos cuando están en proble
m
as aunque sea a costa
de hacer a
m
plios recortes en los servicios sociales y generar un gran paro laboral
,
pero se intenta
incapacitar a los poderes públicos para rescatar a los necesitados: las viviendas sociales son
vendidas a fondos buitre
,
y los trabajadores que no pueden pagar su hipoteca ven co
m
o se les
deshaucia su vivienda. Y en ese contexto los políticios servidores del capital nos quieren
convencer de que no hay contradicciones y lucha de clases.
V
ea
m
os ahora el segundo factor
: S
iste
m
a judicial cuya prioridad no es servir a la co
m
unidad sino
a sus clases privilegiadas
. A
ctual
m
ente existe en nuestro país una pugna entre los principales
partidos
sobre la for
m
a en que el siste
m
a judicial debe ser renovado para asegurar su eficacia
.
H
ay que aclarar que desde el punto de vista del interés de la ciudadanía la cuestión no es si
el poder político debe o no intervenir en la renovación del poder judicial. El problema es
que el sistema judicial experimenta la misma degeneración que el sistema político en el
sentido de que ambos poderes están al servicio incondicional de la clase dominante y no de
toda la sociedad. Como ocurre con el poder político
,
ta
m
bién el judicial es necesario
,
i
m
prescindible
,
para el funciona
m
iento y ar
m
onía de la comunidad social. Si no existiese el
sistema judicial, y los ciudadanos debieran resolver privadamente los conflictos que tienen
lugar entre ellos, tales conflictos generarían sangrientas luchas y venganzas privadas o
fa
m
iliares co
m
o las que tienen lugar en co
m
unidades étnicas que por tradición son reacias a
utilizar el siste
m
a judicial para resolver sus querellas
. S
iste
m
a judicial necesario
,
i
m
prescindible
,
,
pero desgraciada
m
ente ta
m
bién un puntal del poder burgués, del do
m
inio de los ricos sobre
los pobres
. E
n nuestro país son bien conocidos los casos:
M
ATESA, SOFICO, FILESA,
FLIK,
RU
M
ASA, BANESTO
en los cuales los responsables
:
banqueros
,
financieros
,
e
m
presarios
,
políticos
pese a su culpabilidad demostrada se libraron de sanciones penales o las sufrieron
en grado
m
íni
m
o
. S
e utilizaron argucias legales para rebajar o anular total
m
ente la responsabi-
lidad de los i
m
plicados
. E
n algún caso se elaboró expresa
m
ente una li
m
itación judicial
,
la
conocida co
m
o
doctrina
B
otín
,
para restringir el ejercicio de la acción judicial contra un
fa
m
oso banquero
. E
sa doctrina fue aplicada después para librar a la infanta
C
ristina de la
acción judicial por su responsabilidad en las ilegalidades en las que incurrsu
m
arido
. É
ste
,
co
m
o es sabido, recibió un trato muy favorable cuando estuvo en la cárcel. Los encarcela-
dos de lujo reciben un trato muy cariñoso en la cárcel.
P
ero a los reclusos pobres no se les
libra del rigor de su condena e incluso se lo hace inecesaria
m
ente
m
ás penoso co
m
o ocurrió
en
A
sturias cuando el obispo de la diócesis puso fin a la acción hu
m
anitaria de la
P
astoral
P
enitenciaria
D
iocesana.
E
special
m
ente beneficiado por la benevolencia judicial con los ricos
fue
C
arlos
F
abra
,
el cual vio inexplicable
m
ente reducida la pena de cárcel a la que había sido
justa
m
ente condenado
. M
ás inexplicable es la inhibicn que la justicia está efectuando con
relación a los casos en los que está i
m
plicado el rey e
m
érito
. E
s decir
,
que los ricos tienen algo
,
un no
-
-
qué
,
que les falta a los pobres, y que hace que todos los poderes sientan un deseo
irrepri
m
ible de hacerles la vida agradable
. Y
luego nos dicen los políticos conservadores
que es irrelevante y no merece ninguna atención el contencioso entre ricos y pobres.
El tercer factor al que atribuímos una decisiva función de sostenimiento del injusto sistema
clasista vigente es la existencia de una(s) clase(s) media(s) que funciona(n) como colchón
a
m
ortiguador de las contradicciones entre la
m
inoritaria spide del poder econó
m
ico
m
undial
y la gran
m
asa de desheredados del planeta
. L
ógica
m
ente
,
entre la
m
iscula cu
m
bre y la a
m
plia
base existe una
m
ultitud de escalones o grados inter
m
edios de gente que no es tan rica co
m
o
la que tiene por enci
m
a ni tan pobre co
m
o la que tiene debajo
. E
l conjunto de todas las capas
tiene una estructura pirámidal
,
de hecho se la suele lla
m
ar así
: «
la pirámide social
». A m
edida
que se asciende por las diversas capas o franjas de la pi
m
ide
,
la poblacn que constituye cada
capa es
m
enos nu
m
erosa pero
m
ás rica que las que tiene debajo
. E
sta estructura le da consis-
tencia al conjunto de sectores de la población, es decir, mitiga el desequilibrio ecónomico
entre los dos extre
m
os del conjunto
. O
curre entonces que si los parias de los escalones más
bajos de la pirámide se rebelan, o intentan hacer una revolución, o simplemente emigrar a
otras zonas menos castigadas, se le enfrenta no sólo la población más rica, la cúspide de la
pi
m
ide
,
sino ta
m
bién
m
ucho personal de las capas sociales que se encuentran en la zona media
de la pi
m
ide
. M
uchas personas de esa
(
s
)
clase
(
s
) m
edia
(
s
)
estan prestas a defender el siste
m
a
,
aunque sea injusto
,
con tal de conservar el relativo bienestar que gozan en él
. P
or eje
m
plo
,
en
EE.UU. y bastantes países europeos, no poca gente de las capas
m
edias y bajas se opone a la
in
m
igración de personas
m
ás pobres
,
y gente que
,
en realidad
,
está siendo explotada
,
en vez de
luchar por la igualdad de todos los seres hu
m
anos
,
se posiciona a favor del siste
m
a de
explotación con tal de conservar su pequeña cota de elitis
m
o y de superioridad sobre otros
m
ás
desfavorecidos
. S
on precisa
m
ente esas capas
m
edio
-
bajas las que nutren las filas de los
m
ovi
m
ien
-
tos fascistas. Los do
m
inadores del siste
m
a recurren a tales
m
asas cuando se trata de afrontar
m
ovilizaciones contra el poder establecido.
El último factor que consideramos, es el del aparato idelógico del sistema, que conforma la
manera de pensar de la base pobre de la sociedad, es quizá el más efectivo para salva-
guardar los privilegios de la oligarquía. En condiciones de grave crisis social las masas
oprimidas pueden rebelarse contra los poderes político y judicial, e incluso afrontar el
desafío fascista si la conciencia revolucionaria alcanza a suficientes capas de la base social
piramidal. Para que esa conciencia revolucionaria no se extienda, la oligarquía dominante
mantiene un control sobre los medios de formación y difusión: es lo que se conoce como
aparato ideológico. Los recursos culturales del sistema se aplican a establecer y difundir lo
que la gente debe pensar, conocer e ignorar. Es claro que para el interés de las clases
capitalistas es preciso que la base popular de la población ignore todo lo que se refiere al
funcionamiento de la sociedad: que no sepa mucho de historia, menos aún de economía, y
que ignore total
m
ente el concepto de lucha de clases
. S
e trata de que la gente considere nor
m
al
el estado de cosas existente, el mercado y los rangos y jerarquías que genera, las diferencias
de clase, el que una clase gestione la producción en provecho propio, poniendo el precio
que quieren a la electridad, los carburantes, las medicinas aunque se produzcan con
instalaciones, fábricas, centrales, laboratorios construidos con ayuda estatal. La gente que
asume eso como nor
m
al es por que está totalmente dominada por el aparato ideológico del
sistema. Muchos predicadores religiosos colaboran en esa tarea de “educación” del pueblo,
impartiendo una enseñanza religiosa que no cuestiona el sistema. El objetivo es que la masa
desinformada de la población permanezca en esa situación de eterna minoría de edad en lo
referente a la comprensión de la realidad social. Hay que aclarar que “ignorancia” en esa
materia no significa analfabetismo en el terreno cultural. Mucha gente con carreras univer-
sitarias, ingenierías técnicas, profesorado… está incluida en esa masa de la población a la
que se mantienen desinformada sobre la realidad social. Se trata de que la gente jamás lea
algo relacionado con el marxismo. Se denigra y desprestigia el conocimiento que aporta esa
ciencia social. En ese objetivo se encuadran las declaraciones, antes mencionadas, de los
políticos que nos venden la idea de que están desfasadas las consideraciones sobre las
diferencias entre ricos y pobres.
¡A desinmatricular!
U
n
m
anto de silencio
m
plice cubre la institución
R
edes
C
ristianas convoca para los días do
m
ingo
23
y lunes
24
del presente
m
es de octubre del
2022
a unas jornadas sobre las in
m
atriculaciones de la
I
glesia
C
atólica
. L
a asa
m
blea
,
que será de debate y de
acción
,
se celebrará en el
C
entro
C
ultural
E
spacio
R
onda de
M
adrid
(R
onda de
S
egovia
50)
y al lado
de la catedral de la Almudena (calle Bailén 8), será presencial y a la vez difundida por streaming.
El objetivo dominante de las jornadas no se va a centrar tanto en el esclarecimiento del fenómeno
de las inmatriculaciones, ya conocido por los y las participantes, cuanto en la búsqueda de
soluciones y alternativas al problema. En la pista de la IX tesis de Marx sobre Feuerbach, se puede
decir en este caso que ya conocemos suficientemente bien el disparate, ahora nos toca
solucionarlo. De ahí, el lema de las jornadas ¡A desinmatricular! ¡Es hora de devolver!
A
este fin
,
se han organizado tres i
m
portantes
m
esas de debate y propuesta en las que intervienen, co
m
o
puede verse en el cartel y díptico adjunto, grandes especialistas en el te
m
a desde los/as cultivadores
de la historia y la filosofía
,
urbanistas, poetas y periodistas hasta catedráticas/os de derecho civil y
religioso y profesionales de la teología
. E
s
m
uy significativa
la presencia en una
m
is
m
a
m
esa de
representantes de aquellos esta
m
entos o instituciones que tienen en sus
m
anos la posibilidad
, m
ás bien
la obligación potica
,
ética y jurídica de dar una respuesta justa a este enor
m
e escándalo
:
el
G
obierno
del Estado, la jerarquía católica y, co
m
o i
m
pulsoras, las asociaciones patri
m
onialistas del país.
N
o es la pri
m
era vez que
R
edes
C
ristianas aborda este te
m
a
. V
a a ser ya la tercera ocasión en que estos
cientos de colectivos
,
que
m
antienen en la
I
glesia una fir
m
e oposición al posiciona
m
iento oficial de la
jerarquía
,
van a hacer público
,
una vez
m
ás
,
su rechazo frontal a las in
m
atriculaciones
.
U
na práctica
aberrante, exclusiva de la Iglesia española, dentro de la Iglesia universal
. L
a respuesta de la jerarquía
hasta ahora ha sido el silencio
. U
n
m
anto de silencio
,
cubriendo la actual situación
,
que es
m
ás lla
m
ativo
por venir de una institución que, en otros temas como todo lo que rodea al origen y final de la vida
(sexualidad, familia, eutanasia, etc.), suele mostrarse clamorosamente locuaz.
C
ontrasta este silencio de ahora
,
por otra parte
,
con la pctica encadas pasadas cuando la jerarquía
,
siempre autoritaria
, m
iraba con lupa y controlaba cada
m
ovi
m
iento que surgía en sus propias bases
.
R
ecorda
m
os
,
a este respecto
,
los inicios de
I
glesia de
B
ase de
M
adrid
,
en la década de los ochenta del
pasado siglo
,
cuando el obispo
P
alenzuela
presidente entonces de la sección española de la
C
o
m
isión para la
D
octrina de la
F
e y personal
m
ente cercano a los
m
ovi
m
ientos sociales
tuvo que
desautorizar pública
m
ente
,
por i
m
posición del resto de los obispos
,
el texto fundacional de esta organi
-
zación
,
titulado
D
ocu
m
ento
P
rogra
m
a
. E
ntonces
,
aunque haciendo una lectura sesgada e ideologizada
,
sí se tomaban en serio las voces discrepantes
,
llegando a i
m
aginarse en estas ochenta co
m
unidades
,
parroquias y movimientos de Madrid el germen de una Iglesia paralela, herética y desafecta con la
jerarquía. ¡Eran otros tiempos!, ¡ahora la respuesta oficial suele ser el silencio!
Y, a este propósito, nos preguntamos si se trata de una táctica estudiada o es más bien falta de
argumentos que oponer. Esperamos que, ante esta tercera llamada, responda favorablemente a las
propuestas que, desde las bases, se le están exigiendo y que, si no lo hace por motivos éticos y de
justicia, sea, al menos, la terapia de la propia institución la que la mueva. No se necesitan más
intentos de justificar lo que, a todas luces, es injustificable. Basta con que se decidan a devolver lo
que es de dominio público y que, por lo mismo, pertenece a toda la ciudadanía.
En sintonía con el papa Francisco que, en diferentes ocasiones y con distintos acentos, ha llegado
a exclamar “¡cómo anhelo una Iglesia pobre y para los pobres!”, Redes Cristianas se recuerda a sí
misma y, fundamentalmente a la jerarquía y a toda la Iglesia católica, algunos axiomas que,
recogidos por los evangelios, provienen directamente de la tradición de Jesús de Nazaret: “No
podéis servir a Dios y al dinero”… “dejad de amontonar riquezas en la tierra, donde la polilla y la
carcoma las echan a perder, donde los ladrones abren brechas y las roban” Y así. Las
comunidades palestinas se lo tomaron tan en serio que llegaron a “ponerlo todo en común”; otras,
como la del joven rico, no pudieron hacerlo porque “tenían muchas riquezas”.